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¿Cómo es el cerebro de un adicto al sexo?

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Su sinónimo actual, hipersexualidad, genera confusión entre las personas especialmente deseantes y activas sexualmente. Esta enfermedad, señalada como un vicio, aunque habitualmente normalizado y potenciado en el género masculino, se banaliza o critica al mismo tiempo que se contribuye a su adicción en muchas ocasiones. Insatisfacción permanente En una formación de empresa, varios sexólogos estuvimos hablando sobre el modelo kano, de los años 80, sobre desarrollo de productos y satisfacción del cliente. Aunque resulte sorprendente, este modelo me conectó con la adicción al sexo. Y esto mismo sucede con las adicciones, incluidas las sexuales. Que aunque se consiga el objeto de deseo, tener un buen funcionamiento y rendimiento, alcanzar orgasmos o disfrutar sexualmente, la persona no queda satisfecha. Que elija la sexualidad es comprensible, pues su refuerzo positivo de placer inmediato es evidente aunque, a los pocos minutos, la persona adicta vuelva a sentirse vacía. Un alto deseo sexual nunca debe entenderse como adicción al sexo.

El cibersexo más común de lo que pensamos

Por lo general, lo morboso se asocia a lo sexual. De ahí que se mencionen las miradas y las insinuaciones morbosas. Sin embargo, también es usual que se califiquen como morbosas otro tipo de conductas. Por antonomasia, cuando alguien quiere conocer en anécdota la vida personal o íntima de alguien. Por extensión, definimos como morbo todo aquello que nos remite a la enfermedad mental. Ahora biem, debemos tenerlo claro: no siempre es así.

Teclear “sexo” en Internet

Acompañar en WhatsAppCompartir La adicción al amor es un problema psicológico que puede traer graves consecuencias sobre la biografía y relaciones sociales de quienes la padecen Getty En términos científicos la palabra adicción comporta una fuerte relación con el objeto adictivo, conductas irracionales para conseguirlo y síntomas de ayuno cuando no se lo tiene. Es importante diferenciar que tener deseos intensos y frecuentes no es sinónimo de adicción al sexo. Así comenzó la explicación sobre el tema a Infobae el médico psiquiatra y sexólogo Walter Ghedin. La adicción al sexo es un problema psicológico que puede traer graves consecuencias sobre la vida y relaciones sociales de quienes la padecen. Ghedin manifestó que si bien existen abusadores que tienen dificultades para controlar sus impulsos, la mayoría de las personas que tienen adicción al amor no lo son. Es una grata sensación que sensibiliza, preparando el ámbito para sentir placer. La adicción al sexo es un comportamiento irrefrenable, repetitivo, con culpa y sensación de abismo una vez que se ha logrado bajar la tensión sexual.